Los que me conocen un poco saben que, aunque me encanta la tecnología y soy medio geek (aunque me suene muy pedante esa palabra xD), tengo una excepción: los teléfonos móviles.
Para mi el interés de un móvil se pierde en máximo 10 minutos, cuando ya he descubierto todo lo que ofrece, he probado las aplicaciones, la cámara, etc. Nunca ha sido un aparato que me llame especialmente la atención:
La única función interesante es su razón de ser: hablar por teléfono, y si acaso funciones como la guía, el marcado rápido, etc. No obstante, pese a la rajada que he dado de todo lo anterior, muchas veces sí que utilizo esas funciones: mandar algún SMS para concretar una cita o darles recuerdos a alguien (especialmente a Tata, que es prácticamente a la única persona que mando SMS con “cierta” regularidad), una foto o un vídeo de algo raro que veo por la calle (cuando no tengo la cámara compacta a mano) o incluso algún jueguecillo cutre con el que pasar el rato mientras espero el turno en el dentista, el médico o la peluquería.
Y todo esto tocho viene a cuento de que se está jodiendo estropeando el móvil y no quiero comprarme otro porque me va a salir una pasta un aparato que, a mi modo de ver, vale como mucho la mitad de lo que marca el precio. Encima, aunque tengo algunos puntos con Vodafone, como todavía sigo en el contrato de permanencia, seguro que si cambio de teléfono me hacen pagar una indemnización. A ellos qué les importa que mi teléfono actual no funcione…
¿Y por qué no lo mando al servicio técnico? Porque conozco qué me depara el servicio técnico (lo mismo que a Enjuto). Un/a supuesto/a agradable y supuesto/a técnico/a que me dirá, en distinto tono según su grado de amabilidad, que me voy a quedar sin mi teléfono un montón de tiempo. Y yo necesito estar localizable casi las 24 horas.
Ah, por cierto, mi teléfono es una Nokia N73 y no, no es el vídeo.
¿Os habéis visto en una situación parecida? ¿Qué haríais vosotros en mi lugar?
Mi cuñado se compró un disco SATA de 500 Gb, pero como la placa tiene bastante tiempo no hubo forma de instalarlo. En vez de devolverlo le he dicho que yo se lo pago y me quedo con él.
Como ya tenía otro disco Seagate de 500Gb, igual que éste, he decidido montar un RAID 0 con ambos.

Para no alargarme mucho: un RAID 0 hace que los discos trabajen en paralelo sumando sus capacidades y funcionando como un único dispositivo. El inconveniente de este sistema es que es poco seguro, puesto que a diferencia de otras configuraciones RAID, si alguno de los discos se daña o los datos se corrompen no hay forma de salvarlos; el punto a favor es que el rendimiento de este RAID es bastante alto.
Como digo, en otros RAID la información está asegurada, bien porque los discos funcionan como espejos (RAID 1, por ejemplo) o incluso algunos que fallando uno de los discos basta con reponerlo para que se reconstruya la información a partir de los otros. Por haber, hay hasta combinaciones de los anteriores que he explicado.
Como ya tenía un disco SATA de 400 Gb y en su día me pillé un MyBook de Western Digital, en total ya tengo 2,05 Tb.
Y pensar que mi primer disco duro tenía -si no recuerdo mal- 6 Gb y ya me parecía una barbaridad…
Así es como está mi faceta de fotógrafo: oxidada. Llevo meses sin hacer unas fotos mínimamente decentes… bueno, más bien llevo meses sin hacer fotos “de seguido”, como mucho alguna a mi sobrina que cada día está más mayor y más graciosa.
Por cierto, aprovecho para comentar que tuve que cambiar de cuenta en Flickr porque perdí la contraseña de la anterior (sí, en casa del herrero cuchillo de palo), ahora pueden buscar mis fotos en: http://www.flickr.com/photos/darksein. Ah, las pocas fotos de la otra cuenta no voy a rescatarlas porque me da pereza y son fotos ningún atractivo en particular, ahí quedarán para la posteridad o hasta que Flickr explote… o algo.
Entrada de “auto-bombo“.
Por un lado dos nuevos blogs de reciente creación que tal vez os interesen.
El primero es Veridis Quo, escrito por mi mismo. Se trata de un blog personal donde contaré cosas que me van pasando, los proyectos que esté llevando a cabo o cualquier cosa chorra que se me pase por la cabeza. ¿Significa eso que dejo Dos gatos en el tejado? Para nada, este blog seguirá como siempre.
El otro que estrena blog es Ianus, Checkpoint será según palabras de su autor “un lugar en el que cuando lleguemos del trabajo/estudio diario, nos relajemos y pasemos todos un buen rato”. Está empezando pero no dejéis de visitarlo/conocerlo.
Y por último un regreso: Rockstar ha resucitado su blog de videojuegos, TA Games, que en su día recibió muchas visitas e incluso la presencia en algún programa de radio. Le pedí que me reservara un hueco entre los redactores, a ver si me animo a publicar alguna cosilla, así que supongo que también me podréis leer por allí.
Todos se van para favoritos.
La historia de Canelo es la historia de un perro cualquiera y su amo. Es una historia de amor, de cariño, de lealtad, de respeto. Es otra de tantas historias que la Vida, la Naturaleza, Dios, o como quieran llamarlo, nos dá tan a menudo. Una historia de la que nosotros, inmersos en este mundo donde predomina el egocentrismo, la competitividad y la inmediatez, tenemos que aprender. En definitiva, una de esas historias sencillas, sin héroes ni hecho épicos pero que nos enseña lo humildes e insignificantes que somos como especie y como individuos.
Canelo era el mejor amigo de un hombre de Cádiz. Un chucho que acompañaba a su dueño a todas partes y en todo momento y que hacía mucho más llevadera su soledad. Ambos eran fieles amigos y podía vérseles pasear a menudo por las calles gaditanas. Una vez a la semana, uno de esos paseos llevaba al perro y a su dueño al hospital, pues el señor padecía de problemas renales y tenía que someterse a tratamiento de diálisis. Canelo esperaba en la puerta del hospital -pues lógicamente los perros no pueden entrar- tumbado hasta que su dueño salía y volvían juntos a casa.
Un día, el hombre sufrió una complicación en su enfermedad que no pudo superar y falleció en el hospital. Canelo, como siempre, seguía esperando la salida de su dueño tumbado junto a la puerta del hospital. Pero su dueño nunca salió.
El perro permaneció allí sentado, esperando. Ni el hambre ni la sed lo apartaron de la puerta. Día trás día, con frío, lluvia, viento, calor… permanecía junto a la entrada del hospital esperando a su amigo. La gente de la zona se percató del hecho y empezaron a cuidar del animal. Le llevaban comida, agua y casi lo cuidaban como si fuera uno más. Incluso en una ocasión la perrera se lo llevó para sacrificarlo y la presión popular hizo que indultaran al perro.
12 años. Eso fue el tiempo que estuvo Canelo en la puerta del hospital esperando, y no se marchó aburrido, ni en busca de comida o adoptado por una nueva familia. Murió en las puertas del hospital, atropellado. Un final muy trágico, al menos así lo vemos nosotros, pero quizá no lo fue tanto para él que, de algún modo, se reencontró por fin con su querido dueño.
La historia de Canelo se conoció en toda la ciudad de Cádiz e incluso llegó a sobrepasar las fronteras. El pueblo gaditano, en reconocimiento al cariño, dedicación y lealtad de Canelo, de ese chucho que renunció a abandonar a la persona querida hasta su último aliento, dió nombre a una calle e hizo una estatua en su honor.
Al igual que hizo Tata hace poco voy a comentaros qué estuve haciendo y cómo me ha ido en los últimos días, sobretodo después de que pasáramos todo el mes pasado sin actualizar.
En Diciembre comencé a trabajar como maestro sustituto en un colegio, el C.E.I.P. Ramón María del Valle Inclán, donde me tocó ser tutor de una clase de 3º de Primaria.
Este trabajo “tan patriota” lo hicimos con motivo del día de la constitución.
Todos los colegios por los que he pasado y los alumnos y alumnas que he tenido me han dejado un recuerdo especial, pero este curso ha sido uno de los más especiales que he tenido. Supongo que será porque es el primer curso del que soy tutor.
Lamentablemente hace un par de semanas tuvimos que despedirnos. El maestro titular se reincorporó y yo tuve que irme.
Estos son los “regalitos” que me dieron como despedida dos alumnas. Dos poesías muy bonitas y otra cartita que no sale en estas fotos. Procuro guardar todos los detalles que me dan mis alumnos y alumnas. Tengo varios dibujos y cartitas de otras ocasiones.
Un par de días más tarde ya estaba sustituyendo en otro colegio, en una clase de infantil niños y niñas ¡sólo de 3 años! Era la primera vez que sustituía en infantil y tuve que “cambiar el chip” porque trabajar con pequeñines así es una historia totalmente distinta. Me gusta más trabajar en primaria, pero la educación infantil es también muy bonita.
Cambiando radicalmente de tema… otra de las cosas que hice fueron unos pequeños cambios en mi habitación. Que, por cierto, estaba bastante desordenada.
Antes y después.
También he puesto este panel de corcho en la pared. Ahora mismo está muy vacío. ¿Alguien me envía algo para que lo cuelgue ahí? (obviamente por e-mail o comentario :P).
He estado procastinando desde finales de noviembre esta entrada en el blog pero creo que finalmente es el momento de escribir un poco sobre mi en los últimos meses.
Como se habrán enterado gracias a Dave, en noviembre del pasado año acabe materias en la universidad y prepare mi portafolio como diseñadora gráfica. Ahora mismo ando en un vacio legal, hasta mayo que es el día de la ceremonia de graduación, actualmente soy una diseñadora no graduada.
En estos meses mientras mando hojas de vida esperando algo de suerte, he estado realizando diversas actividades. Obviamente en lo que fue diciembre me dedique a procastinar, descansar y jugar videojuegos, necesitaba algo de ocio luego del estrés al que estuve sometida por ser mi último semestre, además que me entusiasme mucho en estas actividades ya que por regalo de grado adelantado mi padre me obsequio una laptop.
Aun así, diciembre no fue un mes del todo 100% bueno. El 14 de diciembre (justo el cumpleaños de una de mis hermanas) se dio a la fuga Haru. Tras varios sucesos tristes entre búsquedas nocturnas, preguntarles a los vecinos e ir al zoonasis de Bogotá, di por perdido al gato con el que más tiempo he vivido. Fue muy duro debido a que Haru era un gato con una salud débil y no sabía cazar, así que era prácticamente dar por muerto a mi gato ya que sé que no duraría mucho en las calles.
Tras su debido tiempo y con una sensación de soledad, traje a casa a un nuevo amigo a quien cuidar. Este es Negro. Bueno, legalmente se llama Deth porque no se me ocurrió otro nombre para la historia clínica de la veterinaria, pero poco a poco en casa todos lo llamamos así y el ya reacciona a ese apodo. Negrito es todo un contraste con Haru, es muy juguetón, saltarín y juega y caza cualquier cosa. Le gusta el queso, el jamón y el huevo batido, aunque coincide con Haru en que no le gusta estar solo, siempre que se ve sin nadie maúlla y busca atención.
A mediados de enero y sin resultado cercano a un trabajo, me propuse una meta para aprovechar el tiempo: Bajar de peso. Estaba pesando 56.5 kilogramos y con un 1.49 de estatura eso es mucho. Lo irónico es que pensé que solo tenía 6.5 kilos de sobra, pero la nutricionista (que me la recomendó una de mis mejores amiga, Naha) me informo que con mi altura debía pesar 45 kilos, ¡Tenia 11,5 kilos encima! Así que eso, junto con ver el tipo que se usa en estaciones veraniegas, me inspiro para asumir este reto.
No soy una chica de gimnasio (aunque si alguien me pagara la membrecía me metería LOL) así que preferí optar por otro tipo de actividades: empecé una nueva dieta, me inscribí a clases de natación y de vez en cuando voy a practicar por mi cuenta en las instalaciones donde tomo los cursos. Este deporte me ha ayudado muchísimo a hacer mucho ejercicio sin sentirme tan cansada o “asquerosamente sucia” por mucho tiempo, sino hasta cuando ya salgo de la piscina y siento las piernas tensas por el ejercicio, pero en general es relajante, mueves todos los músculos del cuerpo, te ayuda en la elasticidad y te ayuda en la respiración, así que siempre salgo con una sensación muy gratificante luego de cada practica.
El ejercicio lo empecé desde mitad de enero y la dieta ya el 28 (debí esperar 2 semanas para la cita, la nutricionista que me recomendaron tiene mucha clientela LOL) y hasta ahora he perdido 3.5 kilos. Bueno, mañana tengo cita, así que mañana me dirán cuanto más he perdido. Me da cosa pesarme antes de la nutricionista, no quiero obsesionarme, así que mañana les cuento el avance. LOL. En general me siento satisfecha porque estoy perdiendo peso a buen ritmo y la dieta no es tan mala.
Quizás lo único que me tiene dubitativa, es que el diplomado que quería realizar aun no ha podido comenzar porque no se ha inscrito mucha gente. Ojala en marzo se inscriba la suficiente gente, deseo aprovechar el tiempo para pulir mis habilidades y así aunque aun no tenga experiencia al menos tengo un cartoncito extra en mi hoja de vida. =P
No niego que en parte me gustaría estar ganando dinero ya, pero aprovechando que soy una cesante por ahora, me dedicare ahora en hacer ejercicio y empezar a cuidarme a mi misma un poco más, me tenía muy descuidada en la universidad y quiero tener una figura corporal con la que me sienta cómoda, además, si llego a cumplir mi objetivo de llegar a los 45 kilos, no solo sería un plus para mi autoestima, mi salud, y me sea más fácil elegir ropa, sino que por muy absurdo que suene, es mi primer paso para viajar a España… a ver si viéndome bonita los del consulado y la guardia civil me den el visto bueno de pisar suelo español jajajaja, na, en serio, quiero usar sexy – nice ropa en las playas ceutíes y además que mis suegros no solo piensen que soy una buena persona sino una bonita persona jajaja.
Y bueno, esa es hasta ahora mi día a día: Nadar, seguir la dieta, hablar con Dave, jugar con Negro, procastinar y ojala en marzo además sea estudiar.
Buff diciéndolo así, suena un poco rutinaria mi día a día… ^^U Pero bue… al menos a mi me parece agradable. =P
Ayer me instalé en el ordenador Farenheit (también conocido como The Indigo Prophecy). Este juego me lo pasé en su día y me gustó mucho. Tenía muy buen recuerdo de él… tanto es así que yo raras veces repito un juego.
Antes de instalarlo parecía que había pasado un montón de años desde que jugué, y resulta que el juego sólo es de septiembre 2005, es decir, poco más de tres años, pero en el mundo de los videojuegos eso es ya mucho tiempo y ya es considerado un clásico.
Con todo lo anterior, llegué a la conclusión de que el “panorama videojueguil” actual va a velocidad frenética y que, al menos yo, ya no disfruto los juegos como lo hacía antes. Bueno… esto último es por otros motivos: voy creciendo y mis gustos cambian, tengo mucho menos tiempo libre y prefiero dedicarlo a otras cosas, el trabajo y las obligaciones me quitan las ganas casi de todo… en fin, no es que haya dejado de gustarme jugar, pero ya no lo hago de la misma manera y a día de hoy necesito (y no lo consigo) “reencontrarme” con esta afición, por así decirlo.
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El pasado viernes por la mañana salimos a hacer un mini-photowalk por las murallas o fortaleza del monte Hacho.
El tiempo acompañó y el día estaba bastante claro. Por ahora os dejo sólo con esta foto y cuando tenga tiempo pondré algunas más así como un resumen del photowalk en sí.
Aviso para navegantes…
Tata está de exámenes y trabajos y a mi me han llamado hoy para trabajar (en principio por un periodo corto), así que estamos abducidos por las responsabilidades -no por extraterrestres- y es posible que la actividad del blog se vea disminuida.
De todos modos yo procuraré postear al menos una vez día, o turnarme con Tata y que escribamos cada vez uno, vamos, que no os vamos a tener abandonados, así que seguid pasando por 2gatos siempre que os apetezca.